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ENSALADA DE REMOLACHA
La remolacha de mesa, conocida también como remolacha de huerto, remolacha roja o nabo de sangre es un vegetal conocido en todo el mundo y apreciado por su delicioso sabor y su color atractivo. La alta cocina le reserva un lugar especial incluso para la preparación de postres. Las hojas de la remolacha son una fuente excelente de vitamina A y las raíces (que es el bulbo que se conoce como remolacha) son una buena fuente de vitamina C. Las hojas se cocinan y son servidas frescas como verduras o en tortillas, croquetas, etc. mientras que las raíces se cocinan para diversos usos o se las prepara en conserva. La Remolacha forrajera también conocida como remolacha común no se utiliza para el consumo cotidiano debido a la rusticidad de su textura por lo que se dedica al forraje, por lo cual su nombre. Las remolachas son particularmente ricas en folate que junto con el ácido fólico previenen defectos de nacimiento del tubo neural y colaboran en la lucha contra enfermedades cardíacas y anemias. Poseen un alto contenido de fibra que sirven para mantener regularidad intestinal y niveles de colesterol controlados. Las remolachas pueden ser cosechadas en cualquier etapa de desarrollo, desde raleo hasta la etapa de completa maduración. Las remolachas raleadas se pueden comer crudas, incluyendo las hojas en ensaladas o asadas. Existen una amplia gama de variedades en cuanto al color y forma. Al adquirir el producto tener presente que las remolachas que superan los nueve centímetros pueden ser fibrosas y que su almacenamiento debe hacerse separando las hojas de los bulbos pues las hojas absorben el agua de la remolacha, reduciendo su sabor. El mismo efecto se produce si se lastima el bulbo al cortarlo para su conservación o si se los cocina pelados. Adquirir remolachas de la misma variedad pues difieren los tiempos de cocción entre unas y otras.
Ingredientes: 2 remolachas, hojas de remolachas, granos de maíz (choclo), queso azul, un tallo de apio, sal, pimienta, aceite de oliva, aceto balsámico, 1 huevo.
Lave las remolachas cuidadosamente sin romper la cáscara; después de cocinadas retirar la piel de las mismas. Pueden ser cocinadas en microondas, al vapor, hervidas, asadas o comidas directamente crudas. Se han cocido cuando se pueden pinchar fácilmente con un tenedor. Cortar en cubos pequeños y colocar en una fuente para ensaladas previamente cubierto con hojas de remolacha bien lavada; las hojas de la remolacha tienen gran contenido nutritivo, pero deben ser preparadas separadamente. Agregar el huevo cocido rallado, los granos de maíz, el apio finamente picado y una salsa preparada con queso azul fundido en aceite de oliva y mezclado con aceto balsámico, sal y pimienta negra en granos molida.
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